FRAY JUAN DE LA PUEBLA


Nació en Puebla de Alcocer el martes 28 de Mayo de 1.453, siendo el hijo mayor de D. Alonso de Sotomayor y Dª Elvira Manrique de Zúñiga.

Su nombre de pila fue Gutierre, al igual que su abuelo, D. Gutierre de Sotomayor, por lo que se hizo llamar Gutierre II. Disfrutó de los títulos de Primer Conde de Belalcázar y III Vizconde de la Puebla de Alcocer.

Fue una de las mas grandes figuras de la España del siglo XV, siendo ilustre no solo por su sangre y ascendencia, que entroncaba con los Reyes de Castilla, sino por sus extraordinarias virtudes, que le llevaron a renunciar a todos sus bienes y profesar como franciscano.

En los primeros años de su juventud tuvo algunas vivencias que acentuaron su fe, como la visión del infierno o su salvación milagrosa de un rayo, ambas en sendas cacerías.

Convencido de la llamada divina, se retiró al Monasterio de Guadalupe tomando el hábito de los Gerónimos con 18 años, en el año 1.471 y viviendo allí durante 8 años. Posteriormente, en el 1.479, ingresaría en la Orden Franciscana. Para ello va a Roma, donde el Papa Sixto IV, tras una celebración pontificia le concede el hábito de S. Francisco, siendo enviado al Convento de S. Francisco de Transtevere y recibiendo el nombre en Roma de El Grande Español.

Por algún tiempo vivió también en el Convento de Di Carcer en la misma celda que ocupara S. Francisco

Volvió a España a raíz de la muerte de su hermano, D. Alfonso de Sotomayor, gran paladín de los Reyes Católicos, en la reconquista de Andalucía. Posteriormente, la Reina Isabel la Católica requirió al Papa Inocencio VIII para que viniese definitivamente a España y se encargara de la educación de su sobrino.

Desempeñó un notable papel como reformador de la Orden Franciscana fundando una gran cantidad de conventos entre los cuales se pueden citar Hornachuelos, Belalcázar, Jarandilla, Sevilla, La Algaba, Fuenteovejuna y un largo etc. Entre ellos, Santa María de la Paz, en Puebla de Alcocer.

La santidad y heroicas virtudes de este personaje trascendieron por toda España, llegando a obtener el aprecio y estima de los Reyes Católicos, quienes llegan a visitarle al convento para darle las gracias por los favores que, por medio de su intersección, habían recibido de Dios en la conquista de Granada. Le llaman su especial amigo y pariente los citados Reyes.

A tal punto llegó la estima que, en 1495 al morir el Cardenal de Toledo D. Pedro González de Mendoza, la reina Católica, oponiéndose al deseo del propio Fernando el Católico, su marido, propuso a Fray Juan para la sucesión en la silla cardenalicia. No aceptó esta propuesta indicando a la Reina, sin embargo el nombre de Cisneros, que luego se convertiría en Cardenal.

Murió el 11 de Mayo de 1495 con solo 42 años de edad. fue enterrado en principio en Belalcázar, haciéndose posteriormente varias traslaciones y repartos de sus reliquias, por algunos de los conventos que él mismo había fundado años atrás y por otros en los que había alimentado su extraordinaria fe.

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