El juego consiste en acertarle, con unas fichas de hierro, a unas “aspas” también de hierro que giran sobre un eje clavado en la tierra, a una distancia de 15 metros.

Cada jugador/a tiene seis fichas que lanza de manera consecutiva anotándose la puntuación según se acierte en las aspas.

Para el desarrollo del juego se realizan varias series de lanzamientos.

Parece ser que este juego, según se practica ahora, tiene su origen en la construcción del ferrocarril, a principios del siglo XIX. Los trabajadores utilizaban sus momentos de ocio para prácticas de puntería.