Semejante al yo-yó, el diábolo está formado por dos semiesferas huecas unidas por su parte cóncava por medio de una espiga.

El juego consiste en que este objeto gire sobre sí mismo, utilizando para ello dos palos unidos por una cuerda. Para conseguirlo, se cuelga por la espiga de la cuerda sujetando un palo con cada mano, y en el punto de equilibrio del objeto se dan pequeños tirones en un sentido para que el diábolo gire sin caerse. Una ves alcanzada suficiente velocidad al tensar la cuerda el diábolo vuela, y al caer hay que recogerlo con la cuerda. También se pueden hacer muchas figuras y evoluciones con él.