FITOTERAPIA

Como entusiasta de mi medio natural, amo el secano y la vegetación del clima mediterráneo. Nada hay que me embriague tanto como el perfume de las llamadas plantas aromáticas. Conozco bien las propiedades de éstas y voy profundizando en el estudio de todas las que se pueden aplicar para prevenir, aliviar o curar enfermedades.

En mi casa nunca falta el herbolario renovado anualmente (siempre hago una recogida ecológica y selectiva, sólo cojo pequeñas ramitas y nunca toco las especies escasas o raras, además cultivo en mi jardín algunas de ellas). Cuando me veo apurada por algún dolor liviano, recurro a mis plantas y encuentro el alivio que busco.

Voy a presentar unos productos que he elaborado y experimentado personalmente.

EL ACEITE DE LAS CINCO ESTRELLAS

Sirve para preparar la piel para las agresiones (sol, aire, viento, frío...) Se utiliza de forma tópica, es decir, no se ingiere; su uso es externo.Yo me lo aplico en los meses previos al verano.

Este producto va nutriendo la piel desde la capa profunda hasta la superficial y cuando empiezo a tomar el sol del verano para adquirir salud y belleza, la piel está tan preparada que no sufre ningún daño. Por supuesto, la moderación en los baños de sol y el seguimiento del consejo de los especialistas, son fundamentales.

La fórmula de este preparado elaborado por mí, es antiquísima, pero a quien le interese, puedo proporcionársela.

LA RONQUINA DE MI PADRE

Sirve para darse friegas en el cuero cabelludo. Refresca, protege, desinfecta y desengrasa. Puede que prevenga la caída del cabello aunque no lo he comprobado en tantos casos como para afirmarlo. Este producto se lo preparaba a mi padre manualmente Don Apolinar Pérez, un boticario de los de antes, gran conocedor de las plantas, investigador y científico.

Conservo la fórmula de la ronquina de mi padre y puedo decírsela a quien me lo pregunte.

 

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