A comienzos de 1985, Battiato se trasladó a Los Ángeles para realizar las mezclas del álbum que iba a publicar en breve, "Mondi Lontanissimi"; además, iba a grabar adaptaciones al inglés de varias canciones para intentar abrirse camino en el mercado americano. Su director de casa discográfica le animó entonces a que grabara también en castellano. A Battiato le encantó la idea y, ni corto ni perezoso, tomó un diccionario y comenzó a hacer las traducciones. De esta curiosa manera, surgió el álbum "Ecos de danzas sufi", hermano gemelo del "Echoes of sufi dances" publicado en norteamérica.

Franco Battiato se presentó en nuestro país como un amante de los ritmos étnicos y de la cultura de Oriente. En el plano estrictamente musical, el tema "La estación de los amores" (que puedes escuchar de fondo) le dio rápidamente fama entre aquellos que aún no lo conocían en España (que éramos muchos). Poco tiempo después, "No time no space" nos demostró que las estrellas estaban mucho más cerca de lo que nunca imaginamos. Comenzó a actuar en directo con un gran éxito, y el álbum alcanzó el disco de oro, al llegar a las 65.000 copias vendidas.
En febrero de 1987, Battiato volvió a la carga en nuestro país con un álbum que habría de darle aun más éxito y reconocimiento: "Nómadas". El disco se abría con un bellísimo tema (de mismo título) compuesto por Juri Camisasca, músico y monje colaborador habitual de Battiato durante años. La canción estrella, sin embargo, resultó ser "Yo quiero verte danzar", que se adueñó del país en aquel verano, junto al celebérrimo "Voyage" de Desireless. Casi diez años después, cuando se publicó el recopilatorio "Battiato Collection", esta canción alcanzaría el número uno de Cadena Cien, demostrando una vez más la atemporalidad y belleza de las canciones de Battiato. El álbum superó las 200.000 copias vendidas y consiguió ser doble disco de platino.

Siguieron más actuaciones triunfales, pero Franco estaba cambiando su rumbo musical poco a poco hacia el terreno clásico. El álbum "Fisiognómica" se publicó en España con cuatro temas adaptados, incluyendo el novedoso "Mesopotamia", que había compuesto Battiato para Lucio Dalla y Gianni Morandi (con el título "Chè cosa resterà di me?"). El disco no gozó del mismo éxito que los anteriores, ya que seguía una línea menos comercial. Un tiempo después, en julio de 1990, con bastante retraso, se publicó la versión española del doble álbum en directo "Giubbe Rosse", que incluía la joya que Battiato había compuesto para Milva años atrás: "Alexander Platz".
En 1993, llegó "Como un camello en un canalón", y "Pobre patria" fue radiada con cierta frecuencia; el álbum llevó un destino que no merecía en absoluto, ya que, como se comenta en el apartado "La época mística", gozó de un grandísimo éxito en el país vecino por la belleza de sus canciones.
Habría que esperar al otoño de 1996 para que se volviera a escuchar a Franco en nuestro país: fue el recopilatorio "Battiato Collection", que incluía la totalidad de las canciones que había grabado en español hasta ese momento. El álbum alcanzó el disco de oro, demostrando que no nos habíamos olvidado de nuestro amigo siciliano.
Por fin, en marzo de 1997, justo diez años después de que "Nómadas" irrumpiera con fuerza, se editaba nuevo material en castellano: era "La emboscada", traducción del álbum con el que Battiato estaba triunfando una vez más en Italia. El tema "El cuidado", de belleza excepcional, nos llevó, como en un viaje en el tiempo, a los años ochenta, cuando conocimos a Battiato para no olvidarle jamás.
