TESIS DOCTORAL: "EL HOMESCHOOLING EN ESPAÑA: DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DEL FENÓMENO". Carlos Cabo

 

ANÁLISIS CUALITATIVO

4. LOS MOTIVOS DE LA EDUCACIÓN EN CASA
 

Uno de los temas más recurrentes en la investigación sobre la educación en casa es el relacionado con los motivos de la no escolarización. El interés de los investigadores  por él radica en la idea generalizada de que a través de su conocimiento se puede acceder a las claves de la no escolarización o, lo que es lo mismo, a su razón de ser. Nosotros también acordamos una gran importancia a este asunto, sin embargo, somos escépticos a la hora considerar que tal objetivo pueda alcanzarse plenamente, pues creemos que los padres no expresan todos los motivos que se hallan tras su decisión de educar en casa (esto no deber interpretarse como un cuestionamiento de la sinceridad de sus respuestas), simplemente pensamos que hay motivos que no son manifestados, en unos casos, por su carácter personal (es lógico que así sea, todos protegemos nuestro espacio de privacidad; nadie va contando, al primero que encuentra, su vida privada, sus intimidades y menos aún si ese alguien va a hacer pública esta información), y, en otros casos, porque desconocemos las causas de nuestras decisiones. Aldo Rustichini, neuroeconomista de la Universidad de Cambridge, comentaba en la entrevista que le hizo Eduard Punset (Punset, E., 2 de diciembre de 2011) en el programa Redes, que “en la mayoría de nuestras decisiones, no tenemos ni idea de por qué hemos tomado la decisión que hemos tomado”, a lo cual el entrevistado contestaba afirmando que “todas nuestras decisiones… o el 90% […] son inconscientes. […] Pero eso no significa (y me parece importante puntualizarlo) que sean irracionales. ¡Puede que sea todo más racional de lo que creemos!”

Hecha esta salvedad, pasamos a comentar los motivos expresados por los padres homeschoolers en la encuesta que realizamos entre septiembre de 2008 y septiembre de 2009 y los que se desprenden de las entrevistas que realizamos a personajes clave del homescholing español, y de los medios on-line en los que habitualmente se expresa este colectivo: blogs, foros, listas de correos y sitios web.

Los motivos en nuestra encuesta

Las categorías de motivos expresados por los padres que respondieron a nuestra encuesta fueron, según orden de prelación en las frecuencias, de tipo pedagógico, socio-afectivo, personal, ideológico-político, ético-moral, socio-relacional, e ideológico-religioso.

Motivos pedagógicos

Las familias que alegaron motivos pedagógicos, fundamentaron su decisión de educar en casa en las carencias que presenta la escuela en la transferencia de los conocimientos (contenidos, metodología, modelo organizativo y educativo). Consideran las madres y los padres homeschoolers que la escuela no es capaz de proporcionar una educación integral a los niños, entendiendo por tal, aquélla que se fundamenta en el respeto de su individualidad; la que tiene en cuenta sus ritmos de aprendizaje; la que aborda el proceso formativo de manera total, enseñando conceptos y transmitiendo valores, desarrollando las capacidades intelectuales, sin olvidar las artísticas o las emocionales; la que favorece la autonomía de los niños, permitiéndoles gestionar sus propios aprendizajes; la que los motiva, despertando en ellos la curiosidad por el saber; la que promueve la libertad de pensamiento; la que convierte todo su entorno, tanto el físico como el social, en campo de aprendizaje; en definitiva, la que forma al niño en libertad y para la autonomía personal.

Han sido incluidos dentro de esta categoría motivos que, a pesar de mantener una relación tangencial con lo estrictamente pedagógico, pertenecen, sin embargo, a su mismo ámbito de influencia. Tal es el caso de lo que las madres y padres entienden como incapacidad de la escuela para detectar y resolver las discapacidades y necesidades educativas especiales que presentan los niños. También el que apunta hacia ciertas conductas negativas que se generan o se desarrollan dentro el contexto escolar, como la obediencia, la puntualidad y la uniformidad, que, a criterio de algunas madres y algunos padres, son fuente de determinadas enfermedades y trastornos mentales. Asimismo, los problemas lingüísticos, derivados de la imposición de una particular lengua de aprendizaje; o la dificultad que los niños encuentran, en un régimen escolarizado, de mantener vivas las dos lenguas en las que se expresa la familia. Igualmente, la percepción, ampliamente extendida, de que las escuelas han descuidado su función instructiva, para convertirse en simples guarderías o aparcaderos de niños.

Las familias que expresaron estos motivos lo hicieron, en unos casos, destacando las carencias y defectos del sistema educativo y, en otros, resaltando las virtudes y ventajas que se derivan de la educación en casa.

Las familias que educan en casa por motivos pedagógicos dijeron hacerlo, porque la escuela:

- No respeta la individualidad del niño, a sabiendas que la enseñanza individual o en pequeño grupo es más eficaz y hace más fácil y provechoso el aprendizaje.

-Es incapaz de adecuar las enseñanzas al ritmo de aprendizaje del menor.

-No es capaz de detectar y solventar ciertas discapacidades y necesidades educativas especiales que presentan ciertos niños (dislexia, discalculia, sobredotación).

-No despierta en el niño la curiosidad y el gusto por el saber.

-No promueve el desarrollo de la creatividad.

-No tiene en cuenta el aprendizaje natural.

-Utiliza un régimen disciplinario a todas las luces, inadecuado; en unos casos, demasiado riguroso y exigente y, en otros, excesivamente permisivo.

-Implementa métodos educativos conductistas, que coartan la libertad del menor y desarrolla en él comportamientos poco naturales.

-Potencia la competitividad.

-Transmite contenidos inapropiados.

-Pone en práctica un modelo de enseñanza unidireccional.

-Utiliza una metodología uniformadora, que obliga a todos a hacer las mismas cosas, en los mismos tiempos.

-No ofrece una educación de calidad.

-La actividad educativa facilitada por la escuela promueve aprendizajes desligados de la realidad y con métodos educativos inadecuados.

-No responde a la multiculturalidad del mundo.

-Utiliza horarios excesivamente largos. Los niños pasan muchas horas en la escuela, no siendo, sin embargo, su rendimiento acorde con el tiempo empleado.

-Otorga escasa importancia a otros tipos de inteligencia diferentes al intelectual.

-Genera problemas de salud en el niño. La obediencia, la puntualidad y el trabajo uniforme están en el origen de ciertas neurosis del menor, llegando a ocasionar obsesiones, depresiones, ansiedad y otros trastornos mentales

-Presta escasa atención a actividades como el juego, el movimiento y la conversación, sobre todo en la primera infancia.

-No potencia el aprendizaje y la práctica de las lenguas extranjeras.

-Es muy poco exigente.

-Maltrata, manipula y no presta la atención adecuada  a los menores, sobre todo, en la primera infancia

-Está diseñada más para resolver los problemas laborales de los padres, que para educar adecuadamente a los niños

-En ocasiones, impone una lengua oficial de aprendizaje no deseada por las familias.

-Presiona a los niños con excesivos controles y exámenes, lo que provoca sufrimiento y tensión.

-No favorece la libre expresión de los niños.

-No promueve la libertad de pensamiento, ni el espíritu crítico

-Ofrece un modelo educativo con el que las madres y los padres no están de acuerdo

-Clasifica a los niños por edades y por niveles, cuando no por criterios más irracionales.

En positivo, las familias afirmaron educar en casa, porque ésta era una opción que les permitía:

-Proporcionar una educación de mayor calidad y más acorde con las necesidades formativas del niño que la ofrecida por la escuela.

-Poner en práctica un modelo de educación integral, en la que estén presentes los aspectos intelectuales, pero sin olvidar los emocionales y los artísticos.

-Utilizar la naturaleza como principal fuente de aprendizaje.

-Potenciar la  autoestima del niño.

-Procurar su felicidad.

-Favorecer la autonomía de los niños, ofreciéndoles la posibilidad de gestionar sus propios aprendizajes.

-Fomentar la lectura.

-Implementar nuevos enfoques educativos.

-Vincular los aprendizajes a la vida.

-Disponer de horarios flexibles.

-Mantener una cierta coherencia con el modelo de crianza y educativo seguido por los padres desde el nacimiento del niño: crianza con apego, lactancia prolongada, colecho, respeto a los ritmos y horarios naturales.

-Acompañar en primera persona al menor en su proceso formativo y tener más control sobre su trabajo y rendimiento.

-Hacer posible una educación sin agobios y sin deberes escolares.

-Ofrecer a los niños un ambiente educativo bien estructurado.

-Adquirir un alto nivel de competencia en lenguas extranjeras, fundamentalmente en inglés.

-Formar el carácter del niño, considerando que éste es uno de los aspectos que la escuela no puede suplir.

-Reforzar el  auto aprendizaje.

-Proporcionar a los niños estímulos superiores a los que éstos reciben en la escuela.

-Hacerse cargo de esta tarea para la que están especialmente preparados dado el conocimiento profundo y directo que tienen de sus hijos.

Motivos ético-morales

Cuando hablamos de motivos ético-morales, nos estamos refiriendo a los relacionados con una ética y una moral cívica o civil, entendiendo por tal  el modo peculiar y específico de vivir de una sociedad plural y secular, que basa sus conductas exclusivamente en la racionalidad, al margen de cualquier enfoque religioso o teológico.

Las madres y los padres que dijeron enseñar en casa por motivos ético-morales arguyeron que la escuela:

- No era capaz de transmitir los valores éticos que ellos consideraban imprescindibles para una adecuada formación de los menores; y, si alguna vez los trasmitía, solía hacerlo de forma artificiosa como sucede con la tolerancia, el respeto, la aceptación de las particularidades de los demás, la amplitud de miras, etc..

- Enseñaba anti valores como la competitividad, el consumismo o el individualismo.

 En positivo, expresaron que la práctica del homeschooling permitía:

- Transferir valores que consideraban esenciales para la educación de cualquier ciudadano, como la tolerancia y la cooperación, la responsabilidad y la autonomía personales.

- Enseñar a los niños valores distintos a los transmitidos por la escuela.

- Dar a los hijos una educación basada en el ejercicio de la libertad, del respeto y del amor.

Motivos socio-relacionales

Las familias que alegaron motivos socio-relacionales dijeron estar menos preocupadas por la vertiente ideológica y pedagógica de la práctica escolar que por los aspectos convivenciales. Las familias que adujeron estos motivos manifestaron que la escuela era incapaz de solucionar el clima de violencia, de actitudes y de relaciones negativas que en ella se producían (conducta asocial y poco civilizada, ausencia de respeto por las normas de convivencia, conducta violenta, problemas de tabaquismo, drogadicción, lenguaje soez, etc.)

En positivo, las familias afirmaron que la educación en casa favorecía el desarrollo social de los menores. Por otro lado, permitía proteger a los niños de las malas influencias de sus compañeros. Las familias señalaron, asimismo, que la instrucción en casa hacía posible una socialización más rica y matizada que la que se producía en régimen de escolarización, permitiendo al niño una relación transversal con personas de distintas edades.

Las familias que alegaron motivos socio-relacionales adujeron que la escuela:

- Generaba conductas negativas, como el tabaquismo, la drogadicción, la falta de respeto, el lenguaje soez, la mentira,  etc.

- No era capaz de resolver los conflictos que en ella se producían.

-Era incapaz de desarrollar buenos hábitos y modales en los niños.

-Producía infelicidad en el niño.

-Trataba a los niños inadecuadamente.

-Provocaba aburrimiento en los menores.

- Se movía en un creciente ambiente de  violencia (bullying).

En positivo, las familias afirmaron educar en casa, porque ésta era una opción que les permitía:

- Socializar a los niños de forma extendida, es decir, favoreciendo la relación con personas de todas las edades y condición, y no solamente con niños de la misma edad. Los niños educados en casa se relacionan con todo su entorno físico y social, incluyendo en éste último a la familia ampliada -tíos, abuelos, primos-, a los amigos, a los vecinos, al odontólogo, al veterinario, a la sociedad en su conjunto.

- Crear un entorno de familias próximas favorecedor de la ayuda y del apoyo mutuos.

- Resolver la desatención, menosprecio, marginación y violencia sufridos por el niño en la escuela.

-Proteger al niño de riesgos y peligros externos como: agresiones físicas, alcohol, tabaco, drogas, círculos de amistad peligrosos, etc.

-Ver crecer a los niños en un buen ambiente, rodeados de buenas relaciones, y compartiendo su tiempo con amigos y familiares.

Motivos socio-afectivos

Quienes alegaron motivos socio-afectivos dijeron hacerlo para:

- Atender al niño en una edad en la que aún no está preparado para abandonar la protección de la casa.

- Reforzar o potenciar la unidad familiar, haciendo que la relación entre padres e hijos resultase lo más sólida y provechosa posible.

- Permanecer en constante contacto con el niño.

- Ocuparse de los menores en los primeros años de su vida (hasta los 10 u 11 años).

Motivos personales

Dentro de esta categoría han sido incluidos los motivos que transcienden lo estrictamente pedagógico, ideológico y convivencial, aunque guarden con ellos una relación tangencial. Se trata de motivos de muy diverso orden y que apuntan en direcciones tan dispares como: 

- Los problemas de infelicidad, inadaptación y de rechazo que provoca la escuela en el niño.

- La dificultad de las familias para escolarizar al menor en el centro deseado, bien sea por razones económicas, legales o simplemente porque no existe una escuela próxima a la residencia familiar.

- Los beneficios, en forma de flexibilidad horaria, que se derivan de esta forma de educación (actividades, desplazamientos, educación compartida, etc.).

- La incompatibilidad horaria que se produce entre la jornada laboral de los padres y la escuela.

- El deseo de velar por la felicidad del niño en todo momento y situación.

- La demanda de los propios menores de ser educados en casa.

- La comodidad de la familia.

- Los problemas de salud del niño.

- La historia personal de las madres y de los padres.

- Los frecuentes viajes de los padres.

- La forma de vida más relajada y sobre todo placentera, que se deriva de esta forma de educación.

Motivos ideológico-políticos

Al igual que sucede con los motivos religiosos, las familias con fuertes compromisos ideológico-políticos dijeron optar por el homeschooling para reforzar su sistema de valores y manifestar su particular oposición al modelo de sociedad imperante del que la escuela es uno de sus principales adalides. Señalaron que la escuela era una institución manipuladora y uniformadora de conciencias, segregadora y violenta, además de ser una pieza esencial en la perpetuación del propio sistema.

Las familias que alegaron motivos ideológico-políticos, lo hicieron considerando a la escuela una institución que:

- Adoctrinaba a los menores.

- Ponía en práctica contenidos que vulneraban la libertad de conciencia de los niños, imponiéndoles una moral concreta.

- Potenciaba un modelo de estado patriarcal, capitalista y violento.

- Fomentaba un modelo de sociedad segregadora, donde se agrupa a las personas por criterios de edad o de funcionalidad: los niños con los niños, los ancianos con los ancianos y los enfermos con los enfermos

- Estaba al servicio de una sociedad decadente e insostenible, más preocupada por su perpetuación que por su función educativa.

- Tenía como misión el crear ciudadanos clónicos, todos iguales, hechos a la medida de la misma horma uniformadora.

- No proporcionaba a los niños las herramientas necesarias para que creciesen como personas, sino más bien como mano de obra útil para el capital.

Estas familias indicaron también que:

- La educación de los hijos era competencia exclusiva de la familia y no del Estado.

- El sistema educativo, social, laboral y político era rígido y obsoleto.

- No era admisible una escuela no fundamentada en principios laicos.

 

Los motivos ideológico-religiosos

Los padres que educan en casa por motivos religiosos dijeron hacerlo para preservar a sus hijos de un laicismo cada vez más presente en nuestra sociedad, y para transmitirles las creencias y los valores de la religión que ellos profesaban. Estos padres calificaron de inapropiados ciertos contenidos enseñados en los centros escolares, al tiempo que dijeron que el homeschooling era la opción educativa más adecuada para llevar a cabo esta tarea formativa.

Los motivos ideológico-religiosos alegados por las familias en su decisión de educar a los hijos en casa se sustancian en:

- El deseo de ofrecer a los hijos una educación cristocéntrica.

- La creencia de que la educación en casa es un mandato divino.

- El deseo de transmitir a los menores valores procedentes de la Biblia: una moralidad de tolerancia, y una identidad cristiana evangélica.

- El deseo de trasmitir a los hijos los valores religiosos y el modelo de vida de la familia.

Excluimos de esta categoría de motivos ideológico-religiosos los relacionados con el sentimiento de espiritualidad o de trascendencia manifestados por determinadas familias, y que poco o nada tienen que ver con la práctica de una religión concreta.

Los diez motivos más frecuentemente aludidos

Los 10 motivos más frecuentes alegados por las madres y los padres en su decisión de educar a los hijos en casa, según orden de prelación, son los siguientes:

1º.- La falta de capacidad de la escuela para enseñar y educar  adecuadamente a los niños, y la convicción de que son las familias las mejor situadas para llevar a cabo esta tarea.

2º.- Las ventajas que, en forma de  reforzamiento de los lazos familiares, se derivan de la puesta en práctica de esta opción educativa. El homeschooling permite, entre otras cosas, que los padres permanezcan mucho tiempo al lado de sus hijos.

3º.- La dificultad de la escuela para abordar la enseñanza de forma individualizada, y la posibilidad que tiene la educación en casa de hacerlo de forma personalizada, adaptándose al ritmo de aprendizaje de cada niño en particular.

4º.- La incapacidad de la escuela para despertar en  los niños el interés por el aprendizaje. En positivo, por considerar que los estímulos que recibe el niño con la educación en casa son muy superiores a los recibidos en la escuela.

5º.- Los beneficios que, en forma de flexibilidad horaria, se derivan de la práctica del homeschooling (viajes, visitas, realización de actividades diversas, etc.).

6º.- El deseo de los padres de legar a los hijos sus valores y su modelo de vida familiar.

7º.- La convicción de las familias de que la educación de los hijos es competencia suya y no del Estado.

8º.- El propósito de las familias de proteger al niño de riesgos y peligros externos como el alcohol, el tabaco, las drogas, los círculos de amistades peligrosas, además de resolver la desatención, el menosprecio, la marginación y la violencia que sufre el niño en la escuela.

9º.- La incapacidad de la escuela para resolver determinadas necesidades educativas especiales de los niños, como la dislexia, la discalculia, los problemas de psicomotricidad, los problemas de comportamiento, la sobredotación, etc.

10º.- El inadecuado régimen disciplinario puesto en práctica por la escuela, al que la familia considera, en unos casos, excesivamente  riguroso y, en otros, excesivamente permisivo.

 Los motivos a través de las entrevistas, webs, foros, blogs y listas de correos

Si hacemos caso de lo que nos contaron determinados informadores clave y de lo que leímos en los medios en los que se expresan los que educan en casa, fundamentalmente on-line, llegamos a la conclusión de que los motivos pedagógicos no son los más relevantes, en el sentido de que no son los que más influyen en la decisión de educar en casa; hay otros que resultan más trascendentes a la hora de optar por esta opción educativa; así, por ejemplo, el apego o relación afectiva que se establece entre las madres y los hijos resulta ser un motivo trascendental, pues son constantes la alusiones que de él hacen los padres entrevistados y los medios on-line en los que se expresan. Hay muchos blogs y foros que están llenos de referencias a la vinculación afectiva intensa y duradera que se establece entre madres e hijos. Da la sensación de que por encima de las motivaciones de tipo pedagógico, ideológico, socio-relacional o de cualquier otro tipo, se encuentran las de tipo afectivo. Las madres expresan constantemente el deseo de sentirse cerca de sus hijos, de mostrarles toda su afectividad, de protegerlos ante cualquier riesgo exterior. Esto hace que la crianza con apego se postule, en muchas ocasiones, como la antesala de la educación en casa. Es lógico y comprensible que quienes desarrollan un vínculo de afecto y relación tan intenso tengan dificultades para romperlo en un momento determinado (cuando llega la escolarización obligatoria) y decidan continuar educando a los niños en casa.

En la práctica del homeschooling hay una gran carga emocional. La razón más importante por la que una persona práctica el homeschooling es por el vínculo emocional que se establece con los hijos. El homeschooling normalmente no se hace por razones educativas únicamente. La mayor parte de las madres que educan en casa se pasan el día diciendo a sus hijos lo mucho que los quieren, lo maravillosos que son, lo felices que son, lo orgullosas que están de ellos, que no hay nada que les haya hecho más feliz en su existencia. […]

Creo que, en muchos casos, la parte emotiva tienen más peso que la educativa en la práctica del homeschooling. (Entrevista a Azucena Caballero. 25 de febrero de 2009)

Para mí, es muy importante en mi vida estar con mi hijo. Lo estoy disfrutando mucho. No lo hago solo para él si no para mí también. (Entrevista a Elsa Haas. 14 de mayo de 2009)

Me doy cuenta que lo que quiero tener para acompañar a Leo en su crecimiento ya lo tengo y es unas ganas de estar con él, sentir placer de estar en su compañía, con su presencia física, su energía, sus payasadas, su pasión. Disfrutar de su charla y sus preguntas y también disfrutar en tratar de contestar esas preguntas. Confiar en él, respetarlo y tomarlo en serio. Y tener mucha confianza en mí. (Aleducacion. Mensaje 7644)

[…] una familia que cree 100% en una crianza que siga las directrices marcadas por la teoría de Attachment Parenting o crianza con apego... necesariamente ha de considerar como continuación a esa crianza, un enfoque de homeschooling en la educación de sus hij@s.”(Aleducacion. Mensaje 10519)

El colecho o cama compartida es una de las formas en las que se expresa el especial apego que une a padres (especialmente madres) e hijos.

El mío pequeño tiene 6 años y duerme con nosotros. Es algo que hemos hecho desde siempre. (Educacionlibre. Mensaje 1181)

Antes de que Josep naciera nosotros decidimos que íbamos a hacer "attached parenting" y que el dormiría con nosotros.[…] por la noche el tiene muy claro que nuestra cama es la cama familiar y ahí toma de pecho,juega con su linterna, sus libros y sus trenes de madera hasta que se duerme y se abraza a su madre y a su padre cuando tiene pesadillas :) Muchos en nuestro grupo de apoyo educativo hacen lo que nosotros.(Educacionlibre. Mensaje 1182)

[…] creo que nuestra sociedad ha asimilado pobreza con contacto (parece que los ricos se tocan menos) y para ser bien mirado socialmente debes permanecer higiénicamente alejado. Creo que hay muchas ideas atávicas en nuestra manera de relacionarnos. (Educacionlibre. Mensaje 1189)

Con mi pequeño, que todavía amamanto (y lo que le queda) practico el colecho y está siendo una experiencia maravillosa. Tanto es así que ahora no concibo que un "cachorrito" tan tierno pueda ser separado de sus padres y dejado aparte "para que se acostumbre" y esas cosas que dicen bla bla bla. (Educacionlibre. Mensaje 3258)

En nuestra encuesta los motivos incluidos en la categoría de lo socio-relacional no tienen un alto índice de frecuencia, mientras que en los blogs, foros, listas de correos y sitios Web del mundo homeschooler se postulan como motivos relevantes. Muchas de las familias que no llevan a sus hijos a la escuela lo hacen más por rechazo a las malas compañías con las que allí pueden encontrarse que por la calidad de la actividad académica en ella desarrollada.

Una de las cosas que más me preocupa no es la escuela a la que irá (la mayor parte de los padres se torturan con éste tema) porque aunque sí veo que hay diferencias, como gustarme no me gusta ninguna, sino las influencias de los niños con los que irá. (Educacionlibre. Mensaje 145)

Consideran estos padres que en la escuela hay mucho más que instrucción. En ella existen prácticas extracurriculares altamente significativas que inciden directa y esencialmente en la educación de los niños (la escuela es un escenario privilegiado para todo tipo de interacciones grupales). En ella, el aula y el recreo se presentan como lugares en los que los menores determinan y establecen sus pautas de comportamiento más significativas; allí es donde adquieren y transmiten las conductas más relevantes por ser las más vitales; allí es donde deciden la ropa con la que desean vestirse, la jerga en la que desean expresarse; allí configuran su escala de valores más perentoria; allí se actualizan en las nuevas formas y tecnologías del ocio, etc. Muchos padres, conscientes de esta realidad, tratan de aislar a los niños de las influencias exteriores, al menos en los primeros años de vida, con el fin de que no sean contaminados con modelos no deseados.

[…] la actitud profunda que nos guía es procurar que durante los seis o siete primeros años de vida, que reciban [los hijos] el mínimo de influencias exteriores, para que se puedan formar en un entorno lo más natural posible. Que nuestra conducta lo facilite es otra cosa, pero en la medida de nuestro ver lo intentamos. (Crecer sin Escuela (RCSE), nº 15 (2005), p. 7).

Educar a los hijos en casa permite a los padres tener un mayor control sobre ellos, especialmente sobre sus amistades. Son muchas las familias que piensan que hasta los 14 años, los niños deben estar sometidos a su autoridad, para así tener un mayor control sobre sus amistades, convencidos de que a una edad temprana son muy vulnerables  e influenciables, al carecer de madurez suficiente para discernir entre lo bueno y lo malo, lo conveniente y lo perjudicial. En definitiva, piensan estos padres que los niños deben ser protegidos,

[…] porque en ese momento su energía está enfocada primordialmente a su desarrollo, no a defenderse de los impactos psico-emocionales de una sociedad enferma, a la que podrán hacer frente, de mejor manera, si consiguen fortalecerse a todos los niveles. Cuando a veces me critican porque les parece que no enseñar tempranamente a los chavales el lado oscuro de la vida es  inútil porque -como yo misma decía antes-  van a acceder a él de todas maneras, suelo contestar que no por vivir en una sociedad que fuma, bebe alcohol o consume otro tipo de drogas vamos a intoxicar a nuestros pequeños. La salud emocional debería ocupar nuestra atención por lo menos tanto como la salud física. Si desde pequeños nos acostumbramos a ver asesinatos en televisión, fotos morbosas en prensa, etc., etc., nuestra sensibilidad va a ir haciendo callo, los acostumbraremos a ese tipo de cosas para sobrevivir psíquicamente, hasta que no seamos capaces de reaccionar ante ello.

Es curioso que en general los niños de ahora vean tanta violencia en películas, teleseries, noticias de televisión, periódicos y juegos de ordenador o en competiciones de deportes y concursos, o morbo de programas y revistas del corazón... y, sin embargo, se les suele apartar de entierros, atención a enfermos o de los partos de sus propias madres, por considerarlos experiencias no aptas para niños. (Crecer sin Escuela (RCSE), nº 13 (2003), p. 21).

Otro de los motivos esenciales en la decisión de educar en casa (expresados por las personas entrevistadas y señalados en los blogs, los foros y las listas de correos consultados) son los relacionados con la historia personal de los padres, especialmente de las madres, (motivos que tienen que ver con los problemas derivados de la falta de afecto por ellos experimentado durante la infancia y la juventud). Algunas de las personas entrevistadas (informadores clave y otras personas practicantes del homeschooling) manifestaron que eran muchas las madres que se refugiaban en esta práctica educativa para compensar todas las carencias afectivas que sufrieron en su niñez y para evitar que sus hijos pasasen por semejantes circunstancias.

Me he dado cuenta que las mujeres que educan en casa han tenido relaciones conflictivas con sus madres, ese es un dato que yo he podido comprobar. Es más bien una cuestión de cómo viviste la relación con tu madre que una cuestión de mala experiencia escolar, porque a mucha gente en la escuela le ha ido muy mal, pero a otra le ha ido muy bien. […] Yo no puedo decir que todas las mujeres que educan en casa que conozco hayan tenido una mala relación con su madre, pero en un altísimo porcentaje así ha sido, es decir, han tenido relaciones conflictivas con sus madres. A esta conclusión no he llegado yo sola. (Entrevista a Azucena Caballero. 25 de febrero de 2009)

En la entrevista con una madre le preguntamos que si consideraba que la historia personal de los padres podía influir en la decisión de educar en casa. La respuesta que nos dio fue esta:

Sí, creo que la historia personal de los padres afecta a la hora de tomar esta decisión. Yo tuve una falta de afecto de mis padres. Mi madre no era muy afectuosa conmigo, de niña, y yo espero que mi hijo sienta más afecto. […] Hablo muy a menudo con otros padres que educan en casa de nuestras historias personales y en muchos casos nuestras infancias no han sido muy felices; han tenido problemas de niños y lo recuerdan muy bien, y no quieren repetirlos. Hay muchos que han pasado una infancia muy poco feliz y no se han dado cuenta y repiten la misma historia con sus hijos, produciéndose el círculo de abusos. Nosotros estamos claramente dispuestos a no repetir esas malas experiencias. (Entrevista a Elsa Haas. 7 de mayo de 2009)

He aquí un testimonio más sobre la importancia que la historia personal de los padres tiene en todo lo concerniente a la educación de los menores.

“El asunto de la crianza, aprendizaje y educación tiene que ver más con la historia de vida de los papás y mamás que con la de los hijos e hijas” (Educacionlibre. Mensaje 4323).

Pero no sólo las carencias de afecto de los padres parecen influir de forma importante en la decisión de educar en casa, sino también las experiencias escolares negativas por ellos vividas. Preguntamos a unos padres por la relación existente entre los traumas escolares de los padres y la decisión de desescolarizar a los hijos o de educarlos en casa. Esto es lo que nos contestaron:

Para muchas familias pueden ser el motivo principal. […] En mi caso sí que tuvo algo que ver mi experiencia escolar con el hecho de educar ahora mis hijas en casa. Yo no tuve una experiencia escolar positiva. […] Recuerdo el colegio, sobre todo la etapa primaria y una parte de la secundaria, como periodos de aburrimiento, sobre todo en alguna asignatura como la Lengua en la que iba por delante del resto de compañeros; entonces me aburría. Por otra parte, yo era niño al que no le gustaban los deportes. Era más bien sedentario, y a la hora del recreo había que jugar al béisbol todos los días, y como yo nunca daba a la pelota lo pasaba mal. Además no me gustaba la competitividad. No tenía coordinación para este tipo de juego. Para mí el recreo era un martirio. Por estas dos razones yo veía el colegio como una pérdida de tiempo, además de no identificarme con el ambiente que allí se respiraba. Tengo en este sentido un recuerdo más bien negativo del colegio. (Entrevista a David Kornegay. 7 de febrero de 2009)

Mi experiencia escolar no fue nada buena. En ninguna de las escuelas por las que pasé me encontré satisfecho. Siempre fui buen estudiante, pero sufriendo siempre como un condenado y traumatizado, y sin amigos. Me trataba muy bien con todos, pero no tenía ningún amigo. Así pues en la escuela no encontré más que inconvenientes. (Entrevista a Josep Boada. 16 de diciembre de 2008)

En la revista de Crecer sin Escuela también se alude a ciertos casos en los que la historia escolar los padres es factor determinante de la práctica del homeschooling.

Nosotros tuvimos claro desde el principio que no los llevaríamos [a los hijos] al cole, nuestras propias experiencias de la escuela no han sido buenas, y queríamos ofrecer otras experiencias a nuestros hijos. (Crecer sin Escuela (RCSE), nº 4 (1998), p. 16).

Le expliqué [a la asistenta social] claramente que es la única forma de educar que considero válida para mi hijo, que en la enseñanza pública no he encontrado nada que corresponda a mis convicciones, que he tenido ya experiencias bastante negativas primero conmigo misma y después con mis tres hijos mayores. (Crecer sin Escuela (RCSE), nº 11 (2002), p. 10).

Otra madre nos comentó, en la entrevista que le hicimos en marzo de 2008, que su experiencia escolar tampoco había sido positiva: “Yo tuve una experiencia traumática con la escuela.” (Entrevista a Carmen Ibarlucea. 4 de marzo de 2008)

Un padre nos explicó que “es posible que haya padres que hayan educado a sus hijos en casa porque ellos mismos tuvieron una mala experiencia con la escuela”. (Entrevista a Xavier Alá. 12 de enero de 2009). Mi mujer tuvo una muy mala experiencia escolar, de niña. Y siempre tuvo esa especie de aguijón ahí dentro”. (Entrevista a Xavier Alá. 8 de enero de 2009).

Una de las primeras madres a las que entrevistamos nos dijo que el motivo por el que había decidido educar a sus dos hijos en casa

[…] tiene más que ver con nuestras experiencias personales. Mi experiencia personal en la escuela fue totalmente negativa. Fui a un colegio de monjas y allí no aprendí nada que me sirviera ni para mi vida personal ni para mi vida profesional. No saqué nada positivo de esta experiencia. Recuerdo una vez que llegué al pupitre sin los deberes del fin de semana y recibí una bofetada. Recuerdo los castigos, las presiones. Tengo problemas con lectura, confundo palabras. Recuerdo que me llevaron a una logopeda, dos veces por semana, no recuerdo muy bien, son recuerdos muy vagos. Posiblemente con esta acción lo que esté intentando hacer es proteger a mis hijos de esas experiencias que fueron negativas para mí. Muchas de las cosas que se hacen y que están relacionadas con la crianza y la educación de los niños es para hacer aquello que no hicieron contigo. (Entrevista a Beatriz García Fernández. 22 de octubre de 2008)

Conclusiones sobre los motivos del homeschooling

1º. Las razones esgrimidas por los padres a la hora de educar a sus hijos en casa son múltiples y variadas.

2º. Si tenemos en cuenta los motivos de la no escolarización expresados no sólo en España, sino también en otros países, constataremos que no existen razones que puedan ser consideradas específicas de un país o de un momento determinado. Los motivos de la desescolarización suelen ser siempre los mismos, con independencia del lugar y de la época en los que se producen. Frecuentemente, por razones de tipo coyuntural o históricas, hay motivos de desescolarización que alcanzan niveles de frecuencia más o menos altos en determinados países y épocas, dando la sensación de que nos encontramos ante modelos de homeschooling específicos de los lugares en los que se producen, sin embargo no son más que reacciones puntuales a esos condicionantes concretos.

3º. Prácticamente todas las familias aducen más de una razón para educar en casa.

4º. Los motivos de la desescolarización tienen dos grandes referentes: por una parte, el rechazo a la escuela, como institución gestora  de los aprendizajes de los niños y como espacio de socialización, y, por otra, la defensa de la familia, como ámbito de formación y desarrollo integral de los menores.

5º. Las categorías utilizadas para establecer la taxonomía de los motivos de la desescolarización son de distinto orden: pedagógico, socio-afectivo, personal, ideológico-político, ético-moral, socio-relacional e ideológico-religioso.

6º. La categoría que engloba los motivos personales es la menos conocida y posiblemente una de las más influyentes a la hora de decidir esta práctica. Podríamos decir que se trata de una categoría-iceberg, en el sentido que muestra una parte muy pequeña de lo que en realidad esconde.

7º. Los motivos socio-afectivos (los que se fundamentan en los estrechos lazos de afecto y relación que se establecen entre madre e hijos),  los socio-relacionales (los que impulsan a los padres a proteger a sus hijos de las relaciones negativas) y los vinculados a la historia personal de los padres (desafectos en la infancia, experiencias escolares negativas, etc.) son los más influyentes en la decisión de educar en casa.

8º. En España, los motivos religiosos son poco importantes y lo fueron aún menos en sus comienzos, allá por los años 90, cuando el movimiento homeschooler se limitaba al colectivo que giraba en torno a la revista Crecer sin Escuela.