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El net.art produjo una
sensación muy diferente en 1999.
  
  
Ignacio Argote, Net.eye is looking us
El net.art produjo una
sensación muy diferente en 1999.
El net.art produjo una sensación muy diferente en 1999, en cuanto un cierto
sentido de popularidad y relevancia pendientes parecía autorizar el trabajo de
los net.artistas. Basándose en Nueva York el artista Maciej Wisniewski diseñó
Netomat (www.netomat.net), un proyecto que tanto para él como para el curator
administrador Tamas Banovich supuso algo así como ir de compras alrededor de la
industria. Con habilidad para uncir palabras e imágenes, a diferencia de los
motores de búsqueda convencionales, que sólo devuelven páginas Web, el
software de Netomat produce de manera obligada, algún buen collage. Varios
artistas comenzaron a sacar partido a las posibilidades del comercio
electrónico, tanto en el acceso a la oferta como en la construcción de sus
propias galerías online, como han hecho Olia Lialina
(art.teleportacia.org/art-ns4.html) y John Simon Jr. (www.numeral.com/everyicon.html).
Wolfgang Staehle, Tamas Banovich, Maarie Ringler, Rachel Baker, y otros
iluminados del net.art empezaron a recibir lo que ahora se ha convertido en un
torrente de invitaciones para hablar en seminarios y conferencias sobre
Internet. Realmente, el net.art había adquirido bastante reconocimiento, si no
prestigio, lo cual llegó con cierta sorpresa ya que en torno a la sexta parte
de los premios dados a los artistas por Capital Creativo, una nueva fundación
para las Artes, fue a parar a personas que trabajaban en proyectos de Internet.
Y por supuesto este año el net.art no fue solamente incluido en la Bienal del
Whitney, sino que además estuvo representado con una amplia variedad de
proyectos, entre los que había trabajos de Fakeshop, Ben Benjamin, Annette
Weintraub, Mark Amerika, Ken Goldberg, y ®TMark, entre otros.
Originalmente concebido como un campo social alternativo donde el arte y la
vida diaria estaban fusionados, el net.art podía ahora parecer amenazado por su
propio éxito- lo que supone, probablemente, la cesión de un grado por el hecho
de haber llegado a un punto muerto, un espíritu anti-institucional que lo ha
llevado más dentro si cabe del cerco institucional. Sin embargo la prodigiosa
capacidad de Internet para presentar e inspirar trabajos artísticos "hacktivistas",
politizados, no debiera ser desestimada. Y como la Red se mueve precipitadamente
hacia la convergencia con la televisión, se reclaman urgentemente nuevas
estrategias para maniobrar libremente, soberanamente, hacia un entorno
total-media cada vez más factible. En su ensayo "El ABC del Tactical
Media" (1997), David García, artista y activista de los media, y Geert
Lovink, miembro del colectivo media holandés Adilkno y moderador de Nettime,
describen elocuentemente los planteamientos que los más ambiciosos trabajadores
culturales del net.art han adoptado y sobre los que continúan preguntándose:
"¿De qué manera utilizamos -como consumidores- los textos y artefactos
que nos rodean?". Encontrando su respuesta en La Práctica de la vida
diaria (1974) de Michel de Certeau: "Tácticamente." "Eso
es." García y Lovink continúan, "en los caminos más lejanos,
creativos y rebeldes que fueron imaginados antes ... Una estética existencial.
Una estética de furtivos, de engaños, interpretaciones, discursos, de paseos,
de compras, de deseos. Bromas ingeniosas, donde el astuto del cazador, maniobra,
situaciones polimórficas, descubrimientos divertidos, poéticos mejor que
bélicos".
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